Mejor respuesta
La fuerza de la teoría de la concesión de estatus es que parece surgir lógicamente de la propia naturaleza de la comunicación de masas tal como la ejercen lo que se llama «la prensa» o «medios de comunicación» en la mayoría de los países. Al decidir qué noticias reportar, los periodistas utilizan tres pruebas: RIT: relevancia, importancia y actualidad. ¿Son las noticias relevantes para la mayoría de la audiencia? ¿Es importante para la mayoría de la audiencia? ¿es oportuno? La importancia a menudo se mide como impacto: ¿cuántas personas se ven afectadas por esta noticia? Debido a que la mayoría de las noticias que se informan diariamente se califican como importantes o impactantes en la mayoría de los espectadores y lectores, la audiencia se habitúa a pensar que todas las noticias son importantes y, por transferencia, también lo son los temas de cada noticia. Esto parece natural y funciona sin intencionalidad.
Una debilidad importante de la teoría es que no toma en consideración el estado que los objetos de noticias (personas, eventos, causas, etc.) han alcanzado por sí mismos acuerdo. Por lo tanto, no puede explicar completamente por qué algunas cosas tienen el estatus que tienen.
Esto proporciona una base para culpar a los medios de comunicación de masas por el estatus de individuos y eventos que los miembros de la audiencia no creen que merezcan ese estatus. A veces, esta culpa es bien merecida, ya que los agentes de los medios de comunicación utilizan la tendencia de las audiencias a transferir el estado para crear estatus para personas, causas y eventos para servir a su propia defensa o activismo.
Respuesta
Macron y Trudeau representan fuerza, Trump representa debilidad.
Todos los países o grupos merecen el liderazgo que obtienen, pero el peligro de una sola historia sigue siendo un peligro.
Como en todas las cosas, el sentido de la responsabilidad es la clave.
La comunicación de masas tiene la tarea de establecer la agenda. Los presentadores de noticias y los redactores de noticias asumen la responsabilidad de interpretar los eventos para que puedan presentar los mejores argumentos para un caso establecido en el tribunal de la opinión pública.
Si hay una inclinación o un ángulo equivocado para la en aras de la popularidad, o la venta de números (no me malinterpretes, sigue siendo un negocio), sigue siendo un servicio público (la palabra clave aquí es servicio), no autoservicio … Las consecuencias son de gran alcance y la posteridad es una dura juez.